Aeropuerto Bilbao

La crisis también ha aterrizado en los aeropuertos en los últimos años sin que de momento se presienta un despegue inmediato. En las 15 horas que estuvo operativa ayer La Paloma, desde las 6.45 de la mañana hasta las 23.30 horas de la noche, el aeropuerto gestionó una media de un vuelo cada 7 minutos. Aun así, esta Semana Santa ha finalizado con un 20% menos de vuelos y se han reducido, según las previsiones, en casi 15.000 los viajeros potenciales. Así, no es de extrañar que ayer, Lunes de Pascua, el día en el que La Paloma tiene el mayor tráfico aéreo y de pasajero del año ofreciera una imagen más sosegada de lo que es habitual en esta fecha. En la cafetería, la paquetería de maletas, los taxistas y hasta los propios viajeros constataron que no son los mejores tiempos para volar.

Un vuelo cada 7 minutos es una frecuencia nada desdeñable pese a la crisis y la reducción de operaciones, pero la cifra responde al día más importante del año para el aeropuerto cuando los que van y vienen coinciden en la misma terminal, ayer un total de 125 operaciones. Puede ser casual, pero lo cierto es que la mayoría de las personas entrevistadas por DEIA que o bien regresaban de vacaciones o inician su tiempo de descanso tenían una connotación en común: el motivo de sus viajes estaba relacionado con visitas a sus familiares. El aeropuerto de Loiu no presentaba ayer la imagen habitual de hace años en los que los viajeros hacían cola para esperar un taxi o uno se hacía hueco para encontrar a un viajero cuyo vuelo acaba de aterrizar. Ayer, muchas de las personas que llegaban a la terminal eran viajeros que aprovecharán su estancia en el País Vasco o en otras ciudades del Estado para ver a sus familias. Es el caso de Rafael. Natural de La Rioja, este profesor en Londres llegaba ayer con su pareja Laura para visitar a la familia al tiempo que aprovecharán para hacer algo de turismo por Cadaqués. "Se nota la crisis, pero es que además estamos un poco emparanoiados, porque al final si no funciona el secador piensas que se deberá a algún recorte". Rafael señalaba que "en Londres ya hemos vivido esta situación, pero ahora estamos en un buen momento".

El aeropuerto de Loiu ha operado esta Semana Santa un total de 608 vuelos, un 20% menos que el año anterior, según indicaron fuentes de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (Aena). Eso ha supuesto menor oferta de asientos, un total 85.300, frente a los casi 101.000 del año pasado. Los datos son menos alentadores si se tiene en cuenta que la reducción en el número de vuelos en Semana Santa viene ya del año pasado: mientras en 2010 y en 2011 el número de vuelos se mantuvo, con 825, el año pasado ya bajó a 762 y este año se va a quedar en 608.

FUENTE: Deia